Las cláusulas suelo y Ley de Consumidores y Usuarios

Las cláusulas contrarias a la buena fe y que causen desequilibrios entre derechos y obligaciones son consideradas abusivas, según la legislación

La Ley de Consumidores y Usuarios es clara en cuanto a los parámetros que identifican las cláusulas abusivas, y en ellos queda reflejada la mala praxis de las entidades que aplicaron cláusulas suelo en sus contratos hipotecarios. Ésta supone un instrumento legal de protección a los usuarios para su salud, su seguridad y sus legítimos intereses económicos. Es más que evidente que con la incorporación del suelo hipotecario sólo hay un perjudicado y es el cliente, que no puede beneficiarse de pagar menos interés al banco pese a que el Euríbor fluctúe en mínimos.

En su artículo 85, La Ley de Consumidores y Usuarios recoge que las cláusulas que vinculen cualquier aspecto del contrato a la voluntad del empresario (en este caso, las entidades) serán abusivas. Y añade la falta de información o comprensión de la oferta, limitando o privando los derechos básicos del usuario, siendo considerada abusiva la exclusión o limitación de forma inadecuada de sus derechos legales por incumplimiento total o parcial o cumplimiento defectuoso del empresario.

En la aplicación de cláusulas suelo ha existido falta de proporcionalidad, al aplicarlas las entidades de forma indiscriminada y sin informar oportunamente a los clientes, y es un aspecto que también recoge la Ley de Consumidores y Usuarios, que considera abusivas las cláusulas que determinen la falta de reciprocidad en el contrato, contraria a la buena fe, en perjuicio del consumidor.

La nulidad de las cláusulas suelo está recogida en la Directiva 93/13 de la Ley de Consumidores y Usuarios, a tenor de lo dictado por las sentencias, y describe claramente como cláusula abusiva toda estipulación que no habiéndose negociado individualmente o consentido expresamente causa, en contra de las exigencias de la buena fe y en detrimento del consumidor, un desequilibrio importante entre los derechos y obligaciones de las partes derivados del contrato.

Así las cosas, los afectados por suelo hipotecario deben saber que conseguir su nulidad es posible por ser contraria a la buena fe, porque nunca se negoció y, ante todo, por causar un desequilibrio entre sus derechos y obligaciones. Las entidades aplicaron sistemáticamente esta cláusula por su propio interés, buscando sólo su beneficio y bajo una total falta de transparencia.

Hoy, mientras muchas de las entidades que la aplicaron siguen defendiendo su legalidad y haber respetado en todo momento las reglas de transparencia, los fallos en los juzgados siguen dando la razón a los afectados de forma mayoritaria.

Si su hipoteca arrastra cláusula suelo y considera que es abusiva, demande. En LEAN Abogados podemos ayudarle a conseguir su nulidad. Somos un despacho multidisciplinar especializado en derecho bancario y representamos los intereses de cientos de afectados por suelo hipotecario. Contacte con nuestro equipo de profesionales llamando sin compromiso al teléfono gratuito 900 102 722.